Rosario
Ordóñez Sierra
Este
breve trabajo resalta como los importantes cambios operados en la sociedad
postindustrial han afectado notablemente a los hábitos y modos de vida
familiares generando no sólo nuevos estilos de convivencia familiar, sino
incluso nuevos tipos de hogares. Aspectos que inciden directamente en los
procesos educativos.
Todos
sabemos cómo la familia se ha convertido en una de las preocupaciones
tópicas de todos cuantos, a lo largo de la historia del pensamiento, han
pretendido adentrarse en la génesis y en los mecanismos de la vida
familiar, bien sea desde el campo de la filosofía, de la sociología, desde la
psicopedagogía o de la política. Esta preocupación que desborda
incluso los límites de la reflexión académica para convertirse en tema de debate
popular, viene determinada por el carácter de formación social elemental
(célula de la sociedad) que le es propio a la familia. (De Gregorio, A. 1988,
17).
Antes
de plantearnos en este artículo cómo ha ido evolucionando la familia
comenzaremos por aportar la definición que nos ofrece Rios González, 1983: “grupo humano primario en el que
los individuos nacen, establecen unos contactos,
realizan un tipo de encuentro y en el que encuentran el ambiente propicio para
establecer un tipo humano de comunicación enriquecedora y perfectiva”. Para
nosotros la familia no es una institución que se desarrolla al margen de la
sociedad, sino que forma parte de la estructura social. Por ello los
importantes cambios operados en la sociedad postindustrial han
afectado notablemente a los hábitos y modos de vida familiares, generando
no sólo nuevos estilos de convivencia familiar, sino incluso nuevos
tipos de hogares. Así describía Lago Carballo la diferenciación entre
la familia extensa y la nuclear. La familia extensa era, o estaba integrada
por dos o más familias nucleares vinculadas por una relación de padres e hijos.
Es decir, la reunión de la familia nuclear de los padres y los hijos casados. A
este grupo de convivencia estaban incorporados los servidores, los criados
de la casa y, en ocasiones los tíos y tías solteras. En cambio la familia
nuclear actualmente está formada por un matrimonio y los hijos que aún
permanecen en el domicilio de los padres; y en los últimos años se viene
observando una mayor prolongación de la permanencia en el hogar paterno de
los hijos mayores y solteros, unos porque no encuentran empleo y, otros, porque
aunque están colocados, prefieren la instalación familiar, más cómoda, más
económica, más barata, aunque ello suponga un recorte de su independencia y
de su libertad. (Lago Carballo, A. 1988, 56‑57).
Entre
los cambios que han afectado de un modo más importante la composición,
estructuras familiares, nuevos estilos de vida la mayoría de los
sociólogos convienen en destacar los siguientes:
-
El
descenso de natalidad, encontrándose en la actualidad entre las más bajas
de Europa.
-
Las
nuevas condiciones del trabajo, que imponen largos desplazamientos y
ausencias prolongadas del hogar.
-
El
trabajo de la mujer casada fuera del hogar.
-
La
irrupción en el marco familiar de los medios de comunicación
audiovisuales.
-
El
elevado desempleo que en España sobrepasa el 20 por
cien de la población activa. (De Gregorio, A. 1988, 52‑53).
La
familia es una comunidad de vida y de afecto indispensable para el pleno
desarrollo y maduración del ser humano, así como para el descubrimiento y
asunción de su dimensión comunitaria, que es la que le da su verdadero sentido y
valor social, y todas estas funciones las desarrolla en un mundo cambiante que
como lo que ocurre a su alrededor, incide directamente sobre ella; por lo que se
hace necesario conocer y analizar estos cambios.
Teniendo
en cuenta todos estos aspectos hemos tomado como referente los nuevos
estilos de vida que se están configurando en cada familia. Cómo dichos estilos
influyen en el ámbito educativo de sus hijos, qué valores consideran importantes
en la educación de los mismos, así como la opinión de profesores en torno a la
preocupación que perciben de los padres sobre la educación de sus hijos y los
niveles de implicación, participación que potencian.
Para
tratar de dar respuesta a todos estos planteamientos hemos trabajado con una
muestra total de sesenta familias, dos profesoras de Educación Infantil, seis de
Primaria y el Director de dicho centro. La recogida de información sobre
los estilos de vida familiares se realizó a través de cuestionarios con items abiertos y cerrados, los cuales fueron analizados
siguiendo las indicaciones de su constructor y a través del soporte
informático SPSS. Con los profesores de Educación Infantil, Primaria y el
director utilizamos entrevistas estructuradas, las cuales fueron
analizadas previa codificación por el programa AQUAD.
Ciñiéndonos al
planteamiento De Gregorio sobre los principales cambios en los nuevos
estilos de vida y estructuras familiares: el trabajo de la mujer fuera del hogar y las nuevas condiciones del trabajo,
el descenso de natalidad... comprobamos cómo los resultados de esta
investigación se encuentran en estrecha relación con los anteriormente expuestos
ya que en un 56% de las familias encuestadas trabajan tanto el padre como la
madre, de las familias encuestadas tan sólo un 5% posee cuatro hijos, el 23%
tiene tres, un 39% dos hijos y un 25% tiene un sólo hijo.
El 65%
de las familias cuentan con ayuda de otros familiares para el cuidado de
sus hijos durante determinadas horas del día, esta función la desempeñan
principalmente los mismos hermanos (los mayores se hacen cargo de los más
pequeños) y en porcentajes menores los abuelos y au pairs.
El 60%
de los padres entrevistados creen que los niños los primeros años de vida
necesitan el contacto de los padres y deben pasar la mayor parte del tiempo con
ellos, pero contradictoriamente llevan a sus hijos a la guardería desde muy
temprana edad (tanto las familias en las que trabajan los dos miembros como en
las que sólo trabaja uno de ellos); éstos pasan varias horas frente al televisor
y suelen jugar sólos o con sus hermanos, tan sólo
un 1,7% de los padres juega con sus hijos, porcentaje que consideramos
extremadamente bajo.
Los
argumentos que alegan los padres sobre la escolarización de sus hijos a tan
temprana edad son los siguientes: a)consideran muy positivas las relaciones que
tienen con otros niños (socialización), b)los hábitos que adquieren
(responsabilidad, comunicación, independencia, disciplina, autorrealización ... ) y c)la preparación para un futuro
aprendizaje. Con respecto a los aspectos que más le preocupan a los padres de la
educación de sus hijos en un 37% son la Educación Ética y Moral que reciben
(valores humanos, conducta cívica, formación humana, relaciones personales ... ) 17% el aprendizaje de materias, y
en un 37% ambas cosas.
Asimismo
los profesores opinan que aunque los padres se preocupan por la educación de sus
hijos, no hay una verdadera implicación, participación por parte de los
mismos en la escuela, consideran que están más en lo externo que lo interno; los
padres se encuentran satisfechos de que instruyan al niño y apruebe, no
más... sólo están interesados en las notas y en su hijo, no se quieren preocupar
más de lo necesario; debido a su trabajo y formas de vida delegan la
educación de sus hijos en otras personas. Los padres están buscando en la
escuela un sustituto de lo que ellos no hacen.
Por lo
que comprobamos a través de este estudio cómo las nuevas formas de vida
familiar están poniendo a los niños cada vez a edad más temprana en
contacto con la cultura escolar por ello consideramos vital la relación
familia‑escuela; haciéndose necesario delimitar y clarificar qué funciones
corresponden a padres y profesores, y arbitrar caminos operativos para
hacer efectiva una acción coordinada.
BIBLIOGRAFÍA:
Actas
del X Congreso Internacional de la Familia. (1987). Vuelve la familia. Por encima de las ideologías.
Celebradas en Madrid del 17 al 20 de septiembre. Madrid: Encuentro
Ediciones.
“Informe económico para 1983 del Banco de Bilbao”, “Anuario del Mercado Español 1986 de Banesto”, “Anuario Estadístico 1986 del INE” e “Informe sobre el empleo en 1986 de la OCDE”.
Campos
Urbano, S. (1985). Análisis sociológico de la
familia. Madrid.
De Gregorio, A. (1988). Familia y educación. Madrid: Rialp. S.A.
Del Campo, S. (1985). Análisis sociológico de la familia española. Barcelona: Ariel.
Rios
González, J.A. (1986).
Familia y centro educativo. Madrid: PPC.
Rios
González, J.A. (1983).
Crisis familiares: causas y repercusiones. Madrid: Narcea.