"CRISTINA, LOS SIETE ENANITOS Y EL ARCO IRIS"

Carmen Aguilar Ramos

Érase una vez... Una niña que se llamaba Cristina y quería jugar con los enanitos del cuento de Blanca Nieves. Una noche cuando se durmió se encontró con los siete enanitos en el país de los sueños.

- ¡Hola, Cristina¡ - dijo el enanito más gordinflón

Cristina abrió sus ojos de par en par; ¡ooohh¡ ¿qué veía? Eran los siete enanitos y estaban hablando con ella.

-Nos hemos enterado de que quieres jugar con nosotros. - Dijo el enanito que tenía una barba blanca, muy larga, muy larga... y con unas grandes gafas sobre punta de su nariz.

-¡Sí, sí, me gustaría mucho¡ Pero, ¿a qué vamos a jugar? - Contestó Cristina

-¿Quieres subir con nosotros al cielo y llegar hasta el "arco iris"? Preguntaron los siete enanitos juntos.

-¿Al "arco iris"? ¿Y eso qué es? -preguntó Cristina.

-Es la fábrica de los colores.

-¿La fábrica de los colores? ¿Y puedo pintar todo lo que quiera? - Volvió a preguntar, Cristina.

-Así es, ven y los verás.

Y se llevaron a Cristina hasta el arco iris que tenía siete colores muy rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta. Cada enanito cogió un gran cubo y un pincel y le dieron siete pinceles a Cristina. Después, cada uno se subió un color y junto con Cristina se fueron a pintar el mundo de todos los colores mientras cantaban:

" Ay va¡ ay va¡ ay va¡ ay vamos a pintar el mundo de color" iban con sus celes pintando:

-De rojo: fresas, tomates, vestidos, balones, claveles.

-De naranja: naranjas, bombonas de butano, bicicletas, calabazas, zanahorias,

-De amarillo: el sol, limones, pomelos, girasoles.

- De azul: el cielo y el mar -de verde: los árboles, las hierbas de los prados -de añil: las bonitas campanillas

- De violeta: los campos de lavanda y las hermosas violetas.

Y así, jugaron toda la noche, cantando y pintando. De vez en cuando, con su pincel pintaba una nube o una estrella en el cielo, mientras que veía dos los niños dormían en sus camas.

Al día siguiente, cuando Cristina despertó, descubrió que todas las cosas estaban pintadas con los colores del arco iris y muy contenta corrió a contar a mamá su sueño tan bonito.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Con el tema del arco iris, se puede hacer un teatrillo. Cada niño o niña representa un personaje y un color con cintas de colores, simulando que pintan los árboles, flores, etc. nombrando y discriminando los colores, mientras que los que tan los árboles, las flores, fresas, etc., van cogiendo la cinta del color que corresponda. Se puede dejar a su iniciativa el desarrollo del cuento para que expresen verbalmente sus sensaciones y dejen rienda suelta a su imaginación.