KAIROS - Año 4
Nro 7, 2do. Semestre 2000 - ISSN 1514-9331
Las estrategias de reproducción familiar
Silvia Anguiano de Campero[1][1]
Introducción
El mandato social de “vivir en
familia” es una norma universalmente exigida. El “tener” una “familia” es parte
inclusive de los requisitos para acceder a determinados mecanismos de
transferencias de ingresos monetarios como subsidios de diversas clases, (especialmente
por parte del Estado). La familia se instituye para la transmisión hereditaria,
tanto de la riqueza como de la pobreza, algo no previsto por la norma
universal. Por esto, nuestro objeto de estudio fueron las estrategias de reproducción familiar, esto es el modo en que los pobres cumplen con el
mandato social de vivir en familia. Porque es en estas familias donde aprenden
a ser pobres, donde aprenden los modos de diferenciación y las prácticas
económicas y no económicas que reproducen el orden social.
Entendemos que a ser
pobre se aprende. El pobre es socializado para que se acostumbre a vivir en
su estado de pobreza y dentro de las fronteras territoriales donde se lo
margina. El pobre se habitúa a ser pobre, a aceptar la precariedad del suelo y
el techo compartido, la estrechez habitacional y la falta de dinero. El
conformismo trae aparejada la baja autoestima, la desvalorización de la propia
vida. Este conformismo y baja autoestima son el factor que los discrimina como
"irresponsables" (¿de qué puede ser responsable el pobre?), el
estigma que los señala como culpables frente al ciudadano "decente y
digno". El pobre está construido
socialmente como pobre. La construcción de la pobreza desde la mirada
del investigador ha privilegiado "la carencia" como criterio de
diferenciación y ha contribuido a estigmatizar la pobreza. Nos proponemos reconstruir esta mirada desde la
construcción que desde su propia situación efectúan los pobres. Por ello,
nuestra investigación se dirige a desarrollar una acción tendiente al
descubrimiento de estos criterios diferenciadores en la historias de vida de
aquellos que viven y han heredado la pobreza, a descubrir los bienes que se
juegan en este campo y que generan un interés por su adquisición, a precisar
las instituciones y organizaciones que intervienen ( e interfieren) en este
campo y contra las que, muchas veces, se lucha por imponer las definiciones de
las estrategias y comportamientos que se consideran legítimos para los que
están en esta situación.
La pobreza se ha construido como campo con autonomía
relativa donde diversas instituciones luchan por acceder a la representación de
los pobres: las instituciones estatales y
los políticos, los diversos cultos religiosos y sus iglesias, y
recientemente, las O.N.G. (Organizaciones no gubernamentales) quieren acceder al propio lote de pobres, a
la carencia específica, que justifique su ocupación.
Sin duda la acción de estas instituciones y organizaciones
diversas constituyen un recurso y pueden conformar un foco de interés para el
desarrollo de estrategias familiares en familias en situación de pobreza, pero
ello no significa una aceptación de los pobres de los criterios que estas
instituciones y organizaciones les intentan imponer. Esta no aceptación, es sentida y conceptualizada como
"resistencia" al cambio por aquellos que al desplegar su propia
estrategia de ayuda reciben el rechazo de los criterios que solapadamente se
intenta imponer, de los propios criterios de diferenciación que implícita o
explícitamente les impone quien realiza la ayuda.
De este modo nos propusimos estudiar las estrategias
familiares en familias cuya situación objetiva de carencia los clasifica como
pobres, que la percepción de los habitantes de la ciudad los encasilla como
"marginales", y por lo tanto, "peligrosos" o
"amorales" (un entrevistado perteneciente a una institución que
trabaja en el barrio donde realizamos nuestro estudio nos subrayó que "los
pobres no tienen moral", es imposible enseñarles a no ser promiscuos, a
creer en Dios y de hacerles entender la necesidad de cambiar de hábitos).
Nuestro interés por este tema se
relaciona con nuestra investigación previa sobre la estructura y organización
familiar en Villa Mercedes (San Luis) que nos impulsó a profundizar en los
aspectos más relacionados con la defensa de la calidad de vida principalmente
de aquellas familias sobre las que es necesario plantearse líneas de acción que
permitan superar su situación actual hacia modos no excluyentes de organización
social.
El concepto de exclusión social
sólo puede comprenderse adecuadamente con relación a su opuesto, la inclusión
social, que significa englobar al conjunto de la población en el sistema de
instituciones sociales y que participe en sus beneficios. La inclusión es un
principio sinónimo de ciudadanía, entendida como el ejercicio universal del
derecho a tener derechos, garantizando que ninguna persona queda fuera de lo
que podríamos llamar condición humana y permitiendo el desarrollo pleno de la
capacidad creativa del individuo en el marco de la equidad en la distribución
de recursos. La inclusión se funda en los valores colectivos que constituyen la
ética social.
La Investigación se encuentra en la etapa de recolección
de historias de vida (segundo año) restando un año para análisis de la
información y redacción de informe final.
La
ciudad
La ciudad de Villa Mercedes se encuentra ubicada en la
Provincia de San Luis y es la ciudad
cabecera del Departamento Pedernera. Se cree que fue fundada en diciembre de
1856, a orillas del Río Quinto con el nombre de Fuerte Constitucional. En 1861
su nombre fue cambiado por Ley, por el de Villa Mercedes o el de Villa de
Mercedes según documentación de la época con ambas denominaciones. Fue
declarada ciudad en 1896, y cabecera del Departamento Pedernera en 1906.
Durante su primer siglo de existencia se consolida como
centro urbano inserto en una región principalmente ganadera; desarrollándose
una industria relacionada al agro, compuesta por un molino harinero, frigoríficos,
curtiembres, saladeros, etc. Su población crece a un ritmo sostenido por
políticas estatales que desde su fundación signaron el destino de la zona,
favoreciendo la inmigración desde provincias vecinas: asentamiento de un
"fuerte" en tiempos de su pertenencia a la capitanía de Chile (Fortín
Las Pulgas), habitado por soldados, la fundación de la ciudad como Fuerte
Constitucional en 1856 donde su predio dividido en noventa y dos manzanas es
distribuido entre hombres de armas y algunos "ciudadanos" más.
Asiento del Regimiento 4 de Caballería hasta 1937; la llegada del ferrocarril a
fines del siglo pasado y la prolongación de la línea férrea a Retiro en 1912 y
hasta Chile en 1913, que contribuyó a
caracterizar su fisonomía urbana extendida desde el "centro" a la
"estación" separados por unos
tres kilómetros con dos centros comerciales; el asentamiento del Regimiento 3
de Bombardeo de la Fuerza Aérea en 1934 y la creación de la Quinta Brigada
Aérea en Villa Reynolds en 1949.
El fuerte crecimiento poblacional experimentado en los
primeros cincuenta años, la convierten en un centro urbano que crece a un ritmo
mayor incluso que la propia capital de la provincia. A partir de entonces el
crecimiento se mantuvo estacionario principalmente afectado por la redistribución
geográfica que afectó a las provincias del interior debido al crecimiento
económico experimentado por Buenos Aires que funcionó como polo de atracción
poblacional. En este período, desde la década del cuarenta y hasta 1970 la
población se empieza a concentrar en las ciudades pasando de un 30 por ciento
de población urbana en la provincia, a un 60 por ciento.
Nuevamente una política nacional, la de Radicación
Industrial, durante las dos últimas décadas impulsa un notable crecimiento
económico y poblacional de la provincia afectando principalmente a los dos
centros urbanos de mayor importancia: la ciudad capital y la ciudad de Villa
Mercedes.
La transformación experimentada por la provincia puede
evaluarse a partir de algunos datos relacionados a la producción por sectores
de actividad, desde 1980 a 1994 (a precios constantes de 1986).
|
Sector AÑOS |
PRIMARIO |
SECUNDARIO |
TERCIARIO |
|
1980 |
28,93 |
21,79 |
49,28 |
|
1985 |
17,19 |
43,73 |
39,08 |
|
1990 |
6,45 |
67,65 |
25,90 |
|
1994 |
5,24 |
67,63 |
27,13 |
FUENTE: DIRECCION DE
ESTADISTICA Y CENSOS
El fuerte crecimiento de la actividad industrial también
pude apreciarse en las cifras del Censo Nacional Económico donde se registra
que en la Provincia de San Luis en 1985 se censaron 805 establecimientos
fabriles con 9.900 empleados directos y en 1994 las cifras fueron de 897
locales con actividad manufacturera y 22.097 empleados directos.
Esta transformación desde una ciudad pequeña de
comerciantes, ganaderos, empleados públicos, empleados de comercio, escaso
número de profesionales y persona de oficio a una ciudad en crecimiento con
fuerte predominio del sector industrial, ha diversificado su estructura social
reinsertando antiguos estratos en nuevos estratos, como el de empleadas
domésticas ahora incorporadas como obreras y el de trabajadores agrícolas
devenidos en obreros industriales; han aparecido nuevos estratos como el de
empresarios y gerentes; han desaparecidos oficios y han sido reemplazados por
otros conectados a la actividad industrial. Ha aumentado el número e
importancia de actividades comerciales proveedoras de materiales de
construcción, de talleres de reparación de maquinarias, depósitos de chatarra,
etc.
Las consecuencias que este proceso de radicación de
industrias ha desencadenado en todos los niveles en que podemos analizar la
población son importantes y complejas.
La ciudad de Villa Mercedes desde el censo de 1970 al de
1991 ha pasado de 40.052 a 77077 (Cifra que corrige los resultados
provisionales publicados por el Indec San Luis. Serie B Nº 19 que consignaba
77.137 pobladores; que nos fuera proporcionado por la Lic. Ines Blois de la
Dirección de Estadística y Censos de la Provincia de San Luis) como se observa
en el siguiente cuadro:
Población
de Villa Mercedes
|
AÑOS |
CANTIDAD DE HABITANTES |
|
1970 |
40.052 |
|
1980 |
50.992 |
|
1991 |
77.077 |
Su crecimiento demográfico llegó así a duplicar, durante
la última década, el promedio nacional: su tasa media anual de crecimiento fue
de 28 por mil. La proyección para el año 2000 (sin censar todavía) superaría
los cien mil habitantes.
El barrio San José
El barrio San José está situado a orillas del Río V,
límite sur de la ciudad, y asociado a
la pobreza sin tiempo. En sus orígenes, fue poblado por los trabajadores del
matadero municipal (faena de animales para el mercado), hombres diestros con el
cuchillo en las tareas de desposte del
ganado para su comercialización y de achureras, mujeres destinadas a la
limpieza de las entrañas del ganado. En la memoria de los habitantes del centro
de la ciudad, gente pobre, peligrosa y
pendenciera.
Sede del prostíbulo de la ciudad, donde se podía beber,
jugar a las cartas y tener sexo lejos de las miradas de las familias
"decentes" de la ciudad, y donde los jóvenes de estas familias
decentes eran iniciados en la vida adulta .
Lugar de emplazamiento del Cementerio municipal, fuente de
recursos adicional para sus pobladores por medio de la venta de flores.
El cierre del matadero municipal cedió el paso al
frigorífico "La Morocha" que conoció épocas de auge con exportaciones
internacionales y que después de sucesivas
quiebras y reaperturas, que
duraran varios años en su tramitación, ha vuelto a ponerse en marcha al ser
comprado por una empresa. Nacional (Quickfood S.A), que exporta en forma
creciente. Este frigorífico se sitúa en el límite norte del barrio que es el
sector de viviendas populares característico
de clase media.,
Una empresa de lácteos emplazada en el sector más pobre
del barrio, en el límite sur muy próximo al río, constituida por capitales
locales, también tuvo un período de buena producción en la década de 1970, y el
edificio, después de su quiebra, ha sido ocupado por un grupo de familias.
Nuestra puerta de acceso al barrio San José fue la
Organización Cáritas de la Iglesia (Católica ) San José situada en el corazón
de este barrio. Las familias que envían sus hijos al comedor de Cáritas, fueron
las seleccionadas para entrar en contacto con otras familias que no envían sus
hijos a este comedor pero que comparten la situación de pobreza.
Las estrategias familiares de vida
El estudio de las estrategias
Familiares de Vida, se ha destacado como una vía teórico metodológica fértil ya que ha permitido unificar bajo un
concepto integrador muchos comportamientos
(económicos, sociales, demográficos) que se estudiaban en forma
independiente, e integrar, a su vez, los diferentes enfoques psicosociales,
antropológicos, sociológicos
proporcionando un criterio para sistematizar el conocimiento teórico
metodológico.
La perspectiva analítica a la que
habitualmente estuvo asociado el estudio de las Estrategias Familiares de Vida
es la del estudio de los "estilos de desarrollo"[2][2].
El concepto de estilos de desarrollo hace referencia a la forma de
concebir los objetivos políticos y los medios con que serán alcanzados estos
objetivos para alcanzar el desarrollo económico social en una sociedad dada.
Las estrategias familiares de vida, en este contexto, se relacionan
fundamentalmente con los
comportamientos que los agentes sociales desarrollan para constituir y mantener
unidades familiares en cuyo seno se asegura la reproducción bio-sicológica de sus
miembros y donde se asegura la incorporación de prácticas económicas y no
económicas que garantizan la reproducción de la sociedad.
La relación explicativa que desde esta perspectiva se establece
tiene una doble dirección:
a)
a) Por una parte, se considera que los "estilos de
desarrollo" son una resultante de diversas transacciones entre aquellos
estratos sociales que disputan la dominación y por lo tanto inciden
diferencialmente en las estrategias de vida de los diferentes estratos y clases
sociales según el estado de la lucha por la dominación social en una coyuntura
histórica en una sociedad determinada. De este modo los estudios que
privilegian esta relación, estudian las
incidencias de los estilos de desarrollo sobre
las estrategias familiares de vida.
b)
b) Por otra parte, las estrategias familiares de vida
típicas de cada clase social condicionan los procesos de desarrollo
económico social en una situación histórica particular. De este modo se enfocan
aquellos aspectos de las estrategias familiares de vida que inciden sobre procesos
macrosociales, esto es, aquellos comportamientos de las unidades familiares que
tienden a la reproducción o superación de la estructura de la sociedad en un
estadio de su desarrollo y que condiciona la adopción de determinadas
políticas.
En ambos casos es innegable la
relación entre las estrategias familiares de vida con la estructura de clases y
el estado de la relación entre estas clases en una situación histórica
particular. En este sentido nos pareció fructífero acercarnos a las estrategias
familiares de vida desde la perspectiva teórica de Pierre Bourdieu, que nos
permite estudiar las estrategias familiares en su relación con el espacio
social y en relación al devenir de
dichas estrategias en el desarrollo del espacio social
De este modo, nuestra idea es que
los criterios de diferenciación del espacio social, y la posición que los pobres ocupan en este espacio, y el peso
relativo de estas posiciones en el
espacio social está ligado, no sólo a
los bienes de los que son carentes (no posesión de capital económico), y de las
distinciones que les imponen los sectores dominantes del espacio social, sino a
aquellos bienes y distinciones que los pobres construyen como diferenciación
interna del campo de la pobreza y que constituyen los criterios que la percepción
dominante no nos permite acceder y que sin embargo es fundamental conocer si
nos planteamos la necesidad de implementar vías de acción superadoras de su
situación.
Para descubrir estos bienes y esos
criterios nos propusimos privilegiar el ámbito de la familia porque es en ella
donde se opera su acumulación y donde se transmite por la socialización las
pautas estratégicas. En efecto, el crecimiento de la pobreza tiene múltiples
efectos que son una constante amenaza a las bases de la institución familiar y
en muchos casos incluso la destruyen. Las carencias afectan a cada uno de los
miembros de la familia debilitando sus posibilidades de constituirse en
familias que sustenten en lo material y contengan en lo afectivo a sus
integrantes.
De este modo,
y siguiendo a Bourdieu[3][3], definimos como Estrategia: a las prácticas de los agentes
cuando están dirigidas a defender los intereses de la propia posición en
ese campo. No se trata de una elección racional como cálculo de medios a fines,
ni como completamente irracional. La estrategia, en este sentido, es producto
de ese “sentido práctico”, del conocimiento del juego y de las posibilidades de
innovación que le plantea la situación. Como los campos están atravesados por
la estructura objetiva del espacio social en clases sociales, también las
estrategias pueden ser destinadas a mantener o mejorar la posición de familias
o grupos en la estructura de relaciones de clase.
En tanto
que estrategia de reproducción la definimos como
"el conjunto de prácticas fenomenalmente muy diferentes, por medio de las
cuales los individuos, los grupos o las familias tienden de manera consciente o
inconsciente a conservar o aumentar su patrimonio, y correlativamente a
mantener o mejorar su posición en la estructura de las relaciones de clase”.
La familia es el lugar por excelencia de la acumulación de
capital de diferentes especies y de la transmisión entre generaciones, por ello
es el sujeto principal de las estrategias de reproducción. Esto puede
observarse en la transmisión del nombre de familia, el apellido, elemento
principal del capital simbólico hereditario que es la base para la transmisión
del patrimonio, el conjunto fundamental
del capital económico y simbólico.
De este modo definimos como Estrategia de reproducción
familiar: al
conjunto de prácticas de subsistencia,
contención familiar, de diferenciación y ascenso por medio de las cuales
las familias tienden de manera consciente o inconsciente a conservar o aumentar
su patrimonio, y correlativamente a mantener o mejorar su posición con relación
al propio campo de la pobreza y con relación a su posición en la estructura de
las relaciones de clase”
Estrategias familiares en las trayectorias de vida
En las estrategias de vida, relevadas mediante entrevistas en profundidad y análisis de
historias de vida, se puede visualizar
un cambio cualitativo en la pobreza de las familias de origen a la constitución
de las familias actuales. En la trayectoria
familiar, las estrategias de vida son cortadas transversalmente por la incidencia
de los "estilos de desarrollo" que nosotros preferimos designar como
proyectos económico políticos de acumulación de capital, promovidos por el
Estado Nación en diversas coyunturas por las que el país ha transitado, como el
proyecto agroexportador( desde 1880 hasta 1930), el de sustitución de las
importaciones y producción para el mercado interno(1945 a 1955), el proyecto
desarrollista(1958 a 1969), el aperturista (1976 a 1982), y el
liberal-conservador ( de 1990 en adelante).
En efecto, durante la vigencia del proyecto agroexportador[4][4], las familias pobres de Barrio San José,
estaban constituidas por familias que tenían ocupaciones ligadas a los
servicios comunales, de salarios escasos, o a la agricultura que proveía de
verduras y hortalizas al mercado local. El deterioro de las actividades
agropecuarias por la competencia productora de las provincias de cuyo, y los
escasos salarios de los servicios comunales, signó su incorporación como pobres
al desarrollo de la ciudad. Las estrategias de vida del sector estuvieron
asociadas al río que les proporcionaba recursos y alimento. Nos cuenta Eva,
(que nació en la década del cuarenta) que el hambre es el recuerdo más fuerte
de su infancia. En el río buscaban ranas que vendían en el "restorante"
del centro. Algunas se dejaban para consumo de la familia integrada por su
padre viudo, un hermano, una tía y sus catorce hijos. El padre hacía fuego y en
una lata de dulce de batata, con una porción de grasa obtenida en el matadero,
fritaban las ranas. Los dieciseis chicos alrededor del fuego esperaban con gran
expectativa el alimento. El río también les proporcionaba berro que
comercializaban, desechos de cartones y hierro que juntaban para un acopiador
local, y además, de las cabezas de ganado que tiraba el matadero municipal y
posteriormente el frigorífico extraían con golpes de piedras el cerebro que
vendían a los restaurantes del centro. El cirujeo, constituye otra estrategia
común en esta época. En el mercado central se buscaba la verdura en mal estado,
y las panaderías hacían una torta sin levadura que regalaban a los pobres. Eva, a los 10 años se
incorpora a una familia como empleada doméstica con la promesa de que sería
enviada a la escuela. A los quince años un hermano la lleva a Buenos Aires como
empleada de casa de familia, y vuelve a los dieciocho años para irse a vivir
con su novio y la madre de éste. La estrategia de vida de Eva revela un patrón
común en las niñas de este sector de la población: buscar una familia que pueda
mantenerla. La solidaridad con los vecinos y la ayuda entre parientes era
frecuente. Un vecino solía conseguir batatas, que a la noche asaba en el
rescoldo de un fuego encendido en el piso de tierra del patio y eran repartidas
entre los niños del vecindario. Otra vecina preparaba grandes ollas con sopa
con las que socorría el hambre de tanto niño de la pobreza. Era frecuente
también el entregar los niños a familiares para mandarlos a la escuela o como
ayuda doméstica a cambio de comida.
Con el advenimiento del peronismo (1945 a 1995) y la
construcción del estado de Bienestar, la esperanza en una acción correctora de
las desigualdades sociales por la intervención del Estado produjo un cambio en
las estrategias de vida de estas familias. Durante esta etapa, Eva y sus
hermanos ingresaron como pupilos al Hogar Escuela, que les proporcionaba
educación, vivienda y comida de lunes a viernes. El recuerdo de Eva son los
largos fines de semana que pasaba con su familia: no probaba comida hasta el
domingo a la noche en que retornaba a la escuela. La experiencia duró poco,
hasta el golpe de estado que derroca a Perón en 1955.
Sin embargo, la esperanza de mejorar las condiciones de
vida en el barrio, de servicios de salud, luz, agua corriente, pavimento y
medios de traslado hacia el centro, nunca se concretó. El Barrio San José hasta
la actualidad sigue reclamando por estos servicios. El Estado de Bienestar no
alcanzó a la pobreza estructural que quedaba aislada de los centros de salud, y
de la continuidad escolar, para niños que debían realizar changas o trabajos
domésticos para acrecentar las posibilidades de sobrevivencia del grupo
familiar.
Durante la década del sesenta, con la vigencia (con
altibajos provocados por golpes de estado) del proyecto desarrollista, las
actividades del frigorífico "La Morocha" favorece las oportunidades
laborales de la gente del barrio. La quiebra del frigorífico y de la Empresa
lechera "La Lácteo", vuelven a generar desocupación.
A fines de la década del setenta y con mayor impulso desde
mediados de la década del ochenta, el proceso de radicación industrial
implementado por una política nacional, produjo un cambio importante en las
posibilidades de empleo en la zona. La industria, creó puestos de trabajo de
baja calificación que facilitó la incorporación de estos sectores de la
población como obreros. La ciudad de Mercedes, la ciudad capital de la
provincia y otras pocas ciudades del interior provincial se convirtieron por
efecto de esta política en centros de atracción poblacional. El barrio San José
incrementó su población con gente de otras provincias por la posibilidad de
acceso a viviendas de bajo costo.
Durante este período, se redoblan los esfuerzos por
reclamar al Estado la creación de un centro de salud, agua, gas, electricidad y
medios de movilidad hacia el centro y los lugares de trabajo.
La situación relevada en la encuesta a cien familias del
barrio, y la observación directa efectuada
con los alumnos de Sociología II y Taller de Práctica I (Año 1998) de la
Licenciatura en Trabajo Social quienes, conforme a un guión para la observación
y registro de un recorrido cuadra por cuadra, en los sectores en que dividimos
el barrio muestra la insuficiencia de
los principales servicios en el barrio:
|
Agua Potable |
% |
|
Solo en el baño |
7 |
|
Solo en la cocina |
11 |
|
Solo fuera de la casa |
48 |
|
En toda la casa |
29 |
|
Sin información |
5 |
|
TOTAL |
100 |
|
Gas |
% |
|
Tiene red de gas |
1 |
|
Cocina con garrafas |
95 |
|
Cocina a leña |
2 |
|
Sin información |
2 |
|
TOTAL |
100 |
|
Cloacas |
% |
|
Sin cloacas |
73 |
|
Con Cloacas |
24 |
|
Sin Información |
3 |
|
Total |
100 |
Los avances logrados en materia social en el período
de auge del Estado de Bienestar Social contribuyeron de forma decisiva a
mantener viva la esperanza de cambio en las condiciones de vida de los más
necesitados. Hoy, con el desmantelamiento de las estructuras de bienestar, la
acción política se ha subordinado a los mandatos de la economía, y la política
ya no plantea la necesidad de transformar la realidad sino, por el contrario,
su rol se dirige a asegurar institucionalmente el funcionamiento de la
economía. Si en la década del sesenta y setenta la política "sobreideologizó" las relaciones
sociales, a partir de la década del ochenta vivimos un proceso de
"sobreconomización" de la vida social[5][5].
El desmantelamiento del Estado de Bienestar conforme a los nuevos
imperativos económicos de los años 80 y 90 ha generado un nuevo destino de la
pobreza: ella también se ha privatizado.
Se sostiene que las organizaciones privadas, y otras agencias sociales no
estatales serían más eficientes en la administración de los fondos destinados a
la pobreza. Se desata una fuerte competencia para acceder al lote de pobres que
por licitación permitiría acceder a los fondos que el desarrollo envía al
subdesarrollo y la focalización del
gasto es la tendencia de la política social para la pobreza.
A partir del año 94 con la pérdida de dinamismo del
proyecto Menem-Caballo, de sesgo aparturista y neoliberal, el estancamiento
del gasto social, la desocupación y el
retraso salarial han impuesto un nuevo rostro en la pobreza de este barrio.
Las estrategias de sobrevivencia en la última década han
estado fuertemente influidas por las políticas implementadas por el gobierno de
Menem y su ministro de Economía, Domingo Caballo. Con la ley de Convertilidad
(1 peso= 1 dólar) se detuvo la hiperinflación y "volvió" el crédito a
la Argentina, como señalan los políticos. Rápidamente aparecieron las tarjetas
de crédito para trabajadores de clase media y baja: las tarjetas
"naranja" y "verde". Los comercios desarrollaron su propia
tarjeta, principalmente para la venta de electrodomésticos. Hace dos años
aproximadamente, las empresas y la administración estatal hacen efectivo el
pago de haberes por medio de cajeros automáticos, con tarjetas especiales
otorgadas por los bancos. Las estrategias de sobrevivencia dieron un giro
radical: la pobreza se financió con tarjetas. Al principio se accede a una
tarjeta, se obtienen préstamos, cuando no se puede pagar (muy pronto) se
recurre a otra tarjeta que mediante un préstamo permite saldar la deuda
anterior. Cuando el circuito se cierra, se les inicia un juicio. ¿Qué se puede
embargar a un pobre?. La clase obrera con sus bajos salarios pronto ha quedado
expuesta a las retenciones que le ha iniciado la justicia, por demanda de los bancos. Los pobres del barrio San
José tienen miedo a perder sus viviendas.
Stella Maris, una joven mujer casada con un obrero de una
fábrica radicada en la ciudad, con tres hijos y uno en camino, cifra sus
esperanzas de salvación en un juicio por un accidente que tuvo durante su
trabajo haciendo las compras de mercado para la patrona. Con esto piensa poder
enfrentar el endeudamiento de sus tarjetas. Stella Maris vive en una humilde
vivienda propia. Sin revoque, piso de cemento y dos habitaciones. El agua no
llega a su vivienda y la recibe por una manguera desde una casa del vecindario
más cercana a las cañerías públicas. Sus estrategias se orientan hacia los
planes de solidaridad estatal. Ha realizado los cursos de Animadora
Comunitaria, y está bregando por poner en su domicilio un comedor para niños
carenciados: con infraestructura y víveres que piensa obtener del Estado. Envía
sus hijas a una escuela asistencial donde reciben el almuerzo. Ayuda a los
niños del barrio con dificultades escolares y se propone organizar un centro de
costura con las máquinas que le fueran otorgadas hace un par de años durante la
implementación de otro proyecto nacional de asistencia (SIEMPRO).
Stella Maris es hija de otra habitante del barrio que
emigró a Buenos Aires para trabajar en casas de familia, se casó y vivió en una
villa miseria de la capital del país. Se separa de su marido y deja viviendo en
la villa a su madre con sus hijos, a quienes ella mantiene trabajando cama
adentro en casas de familia. Cuando Stella tiene quince años, viene a Mercedes
a visitar sus tíos y conoce a su actual esposo. Decide casarse y venir a vivir
a Mercedes. Su marido ha sido empleado del frigorífico primero, y actualmente
es obrero de una fábrica radicada. Ella ayudó al ingreso familiar trabajando en
casa de familias. Sus hijas se han criado al cuidado de la hermana mayor que
actualmente tiene 13 años. Trabajó hasta que el accidente le imposibilitó
seguir haciéndolo. Pero no ha perdido su dinamismo. Sigue intentando organizar
a sus vecinos en diversos emprendimientos que propone el Estado. Su casa es
visitada por políticos de todos los partidos con el afán de incorporarla a sus
filas. De la política ella se informa de las posibilidades que el estado
instrumenta para la pobreza. Sin embargo, ninguno de estos emprendimientos ha
pasado del papeleo y se ha concretado de modo estable.
En su trayectoria de vida, Stella ha vivido un período
donde le fue posible ascender socialmente: cuando se casa con un obrero y ella
contribuye trabajando en el servicio doméstico. Su lucha actual, se relaciona
con la posibilidad de descender otra vez. Su marido está estudiando para
terminar la escuela primaria por un programa implementado en la empresa donde
trabaja.
La otra cara de la pobreza, la que no salió nunca de la
pobreza o que el nuevo descenso llegó demasiado pronto, porque ya la
desocupación ha vuelto a colocarlos en la misma situación de partida, sigue con
estrategias tradicionales como el cirujeo en el basural de la ciudad, el
acarreo con carritos tirados por caballos, recuerdo de las quintas que
trabajaron sus abuelos, changarines que concurren a la carga y descarga de
ladrillos y materiales de construcción.
Los jóvenes actuales, según nos expone Eva, no conocen el
hambre. Hoy se dedican a robar los varones y prostituirse las niñas y "con
eso compran droga, zapatillas y cerveza". La delincuencia juvenil se ha
incrementado como en todo el territorio nacional. Este Barrio es, en la
creencia de la gente y de los habitantes del Barrio, uno de los lugares de
mayor población delincuente. El cura de la Iglesia del Barrio hace dos semanas
denunció por televisión un robo en su iglesia y culpó a la gente del Barrio,
por la gran cantidad de delincuentes que allí vive.
El oficio de quintero ha quedado en el recuerdo de los
abuelos, y no ha sido trasmitido a los descendiente. La memoria de la ruina
familiar por la imposibilidad de competir con la producción de otras provincias
sí se conserva. Los emprendimientos propuestos por el Estado de quintas
comunitarias no seduce a sus pobladores.
El desaliento por las pocas posibilidades de mejorar las
condiciones de vida por la acción del estado les lleva a descreer en la
política y los políticos. Responsabilizan a los políticos por la pobreza y no
confían que surja de ellos ninguna solución.
Se han roto las redes solidarias entre vecinos, aunque se
mantiene la red familiar. Incluso el traer a vivir parientes para compartir la
casa y los gastos, es una estrategia frecuente. La familia extensa es una de
las soluciones posibles para afrontar el desempleo de algunos miembros de la
familia.
El impacto de la pobreza en la familia
Los hombres afectados por los
problemas de desempleo y bajos salarios, alejados de la posibilidad objetiva de
satisfacer las necesidades mínimas de sobrevivencia, se sienten desprestigiados
frente a sus familias y la sociedad, por no poder cumplir con el rol, histórica
y culturalmente asignado, de proveedor . A veces deben migrar en busca de
empleo, otras se enferman por el stress que les significa el desempleo, y de
este modo sus familias no pueden estabilizarse y los vínculos tienden a
debilitarse. En la encuesta previa a las entrevistas en profundidad que
efectuamos a 100 familias del Barrio, algún miembro de la familia menciona que
ha migrado a otro país o provincia en alguna etapa de la vida familiar:
|
Migración |
% |
|
Migro a otra Prov. |
7 |
|
Migro a otro país |
91 |
|
Sin información |
2 |
|
TOTAL |
100 |
Las mujeres al quedarse solas por la disolución de
hogares, se transforman en único sostén del grupo familiar, con la doble carga que se le impone de ganar
el sustento y cuidar de sus hijos, engrosando las filas de la pobreza, fenómeno
que se conoce como la "feminización de la pobreza". En la encuesta
mencionada, el jefe de hogar es femenino en un porcentaje superior al total de
la población de la ciudad (17 % de las familias, relevado en encuesta realizada
en nuestra investigación sobre Estructura y Organización familiar en 1998) .
|
Sexo |
% |
|
Masculino |
78 |
|
Total |
22 100 |
Como parte de las estrategias de sobrevivencia
familiar todos los miembros de una familia están frecuentemente obligados a
contribuir a los escasos ingresos y aceptar cualquier trabajo que aparezca,
abandonando los niños la escuela, fragilizando aún más sus posibilidades de
desarrollo y de integración a un sistema de empleo o trabajo digno. El que
llega a la edad adulta en estas condiciones, no estará capacitado para el
empleo, ya sea por las dificultades de someterse a una disciplina de horarios,
pautas higiénicas, de socialización o ya sea por la falta de habilidades y
conocimientos. En la encuesta a las cien familias del barrio, sólo el 37% de
las familias -con hijos en edad de estar escolarizados obligatoriamente por
ley- envían todos sus hijos a la escuela. La persona responsable en estas familias, en un 45% no ha concluido el
nivel primario.
|
Persona Responsable |
|
|
Nivel de
Instrucción |
Frecuencia |
|
Sin Instrucción |
13 |
|
Primario
Incompleto |
32 |
|
Primario
Completo |
38 |
|
Secundario
Incompleto |
11 |
|
Secundario
Completo |
5 |
|
Sin información |
1 |
|
TOTAL |
100 |
En cuanto a los jóvenes, su situación de riesgo y
vulnerabilidad es conocida. Han sido niños que han salido a trabajar para
contribuir al ingreso familiar, la calle se tornó en su ámbito de reproducción
cotidiana. Los jóvenes ven venirse abajo la promesa de un progreso por la
acción correctora del estado. "Pasarla bien", aquí y ahora, es la
consigna de la juventud que no visualiza un futuro aunque sea con esfuerzo. El desmoronamiento de la esperanza de ascender socialmente por medio
de la educación, que alimentó la imagen
de un país en crecimiento, deja a las familias inermes frente a sus jóvenes y a
estos jóvenes los deja sin proyectos y
a la sociedad sin un importante porcentaje (el 45 % de los niños actuales en
Argentina crecen en familias pobres) de una generación orientada hacia el
bienestar general, centrada en valores pasatistas e insolidarios.
Las causas de la pobreza
Conforme a este desarrollo son múltiples los factores que
inciden en la pobreza del Barrio San José. En las historias de vida de las
familias del barrio, la orientación de la política económica y social, sin
embargo, se encuentra entre los principales determinantes de la misma. La
explicación de esta pobreza hay que buscarla básicamente en un problema de
bajos ingresos que dependen de las oportunidades de empleo y salarios que
ofrece la economía, los precios de los bienes y servicios consumibles, el nivel
de educación y salud (capital humano) de la población y de la posesión personal
de activos, entre los más importantes. Las oportunidades de empleo se vinculan
al nivel de crecimiento de la economía y su capacidad para generar empleos bien
remunerados.
Adicionalmente, otro elemento importante que ayuda a
explicar las estrategias de la pobreza lo constituye la educación adquirida. En
este contexto, la población pobre, que no posee otros activos, ante la
necesidad de generar ingresos rápidamente, abandona la educación, con lo cual
pierden su único vínculo con la posibilidad de acceder a la oportunidad de un
empleo de calidad.
Otro factor estrechamente vinculado a la pobreza es la
ineficiencia en la asignación del gasto público, en particular, el gasto
público social que constituye un efectivo instrumento para canalizar recursos
hacia los hogares relativamente más pobres de la sociedad. Sin embargo, no se han logrado avances significativos en
la reducción de la pobreza. El impacto redistributivo de los programas de
educación, salud, vivienda y alimentación y del gasto social en general ha sido
bastante limitado ante la ausencia de una política social que enfatice en el
mejoramiento de las condiciones de vida de los pobres. La pobreza se concibe no
sólo como una escasez puntual de ingresos, sino como la carencia de capacidades
para desenvolverse en la vida y participar de las oportunidades que abre el
crecimiento económico. En ese sentido, la inequidad del sistema educativo
mantiene a los pobres con un bajo nivel de instrucción lo que limita sus
oportunidades de inserción en el mercado laboral con una remuneración adecuada
para afrontar la satisfacción de sus necesidades esenciales y participar
plenamente de la vida social, política y cultural.
La pobreza, en gran medida, igualmente está determinada
por el acceso limitado a los servicios básicos de educación, capacitación para
el trabajo, salud, agua potable y electricidad, e infraestructura vial. Toda la concepción sobre la que descansa la
implementación de las medidas redistributivas es la condición de
"ciudadano": al que pertenece a una comunidad política debe
permitírsele acceder al ejercicio de los derechos que como ciudadano le
corresponde. La precariedad en que viven los que tienen la desgracia social de
haber nacido en la pobreza que los condena a la inestabilidad laboral, los
bajos salarios, bajo nivel de escolaridad y no calificación profesional,
impide, en el fondo, el ejercicio libre de los derechos democráticos.
Conclusiones:
Si bien nuestra investigación
aún se encuentra en la etapa de recolección de las historias de vida de las
familias del Barrio San José, la hipótesis que se perfila como central en
relación a las estrategias de vida de estas familias es que la acción de los
estados nacionales y las políticas instrumentadas como correcciones del rumbo
económico han contribuido a dar el perfil que presentan estas estrategias. La
necesidad de adecuación a las nuevas situaciones que ha implicado el cambio en el estilo de desarrollo
instrumentado a nivel nacional produjo una pérdida de identidad y
profundización de la pobreza: sin pasado ya que lo que aprendieron de sus
padres es mejor olvidarlo, y sin futuro, porque las estrategias familiares se
cifran en lo que provee un Estado cada vez más ausente.
BIBLIOGRAFÍA
Barrère-Maurisson, Marie-Agnès: La
división familiar del Trabajo, La vida doble Editorial Lumen Humanitas-Buenos Aires. 1999.-
Bergoglio, Maria Ines, La familia:
Entre lo Público y lo Privado. Editorial
Marcos Lener Editora Córdoba S.R.L., 1.986.-
Bourdieu, Pierre, L’esprit de famille incluido en el Anexo del libro
Raison Practiques: sur la theorie de la
action, Seuil-Paris-1994.
Sociología y Cultura. Editorial Grijalbo. México. 1990.-
La distinción. Editorial Taurus. Madrid. 1988.-
Cosas dichas. Editorial Gedisa. Buenos Aires. 1988.
¿Qué significa hablar? Economía de los intercambios linguísticos. Madrid. Akal Universitaria. 1985.
La
práctica de la Antropología reflexiva en Bourdieu, Pierre y Wacquant, L. Respuestas por una antropología reflexiva,
México, Grijalbo. 1987
Bourdieu, Chamborendon, Paseron: El oficio del sociólogo. Siglo XXI. México.1973.
Cebotarev, Nora.-Families and Change-in The Ecumenist.- 1.986. Y tambien Eichler
Margrit.Family Shifts (Family , Policies and Gender Equality) Oxford,
University Press, 1.997.
Chirico, Magdalena:Los
relatos de vida- El retorno a lo biográfico. Editorial: Centro Editor de América Latina- Buenos Aires. 1992
Donzelot, Jaques:La policía
de las familias- Editorial Pre-textos-1980-
Escolar, Cora: Compiladora: Topografías
de la Investigación. Eudeba.2000.
Feijoo, María del Carmen: Algunas
hipótesis sobre cambios recientes de las familias en Argentina en Naciones
Unidas CEPAL .Cambios en el perfil de las familias, LC/G.1761-P,1993
Ferraroti, Franco: La historia
y lo cotidiano. Bibliotecas Universitarias, C.E.A.L, Buenos Aires,
1990.
Fernandez, Ana María (Compiladora). Instituciones estalladas.Eudeba.-1999.
Rojas Hernandez, Jorge en La pobreza como depredación humana
condicionada Revista ATENEA-478. Universidad de Concepción-Chile.1999.
[1][1] Docente investigadora de la Universidad Nacional de San
Luis. República Argentina. Proyecto N°549.501
[2][2] Torrado, Susana: Familia
y Diferenciación Social. Eudeba .1998.Pág.:16
[3][3] Bourdieu, Pierre:
L’esprit de famille incluido en el Anexo del libro Raison Practiques: sur la theorie de la action (Seuil-Paris-1994.
Sociología y Cultura. Editorial Grijalbo. México. 1990.-
La distinción. Editorial Taurus. Madrid. 1988.-
Cosas dichas. Editorial Gedisa. Buenos Aires. 1988.
¿Qué significa
hablar? Economía de los intercambios linguísticos. Madrid. Akal Universitaria. 1985.
La práctica de la Antropología reflexiva en Bourdieu, Pierre
y Wacquant, L. Respuestas por una
antropología reflexiva, México, Grijalbo. 1987
[4][4] Es común denominar así, al conjunto de políticas desde
1880 hasta la década de 1930 que se
orientó hacia el desarrollo de la agricultura y ganadería principalmente de la
pampa argentina destinada a la exportación.
[5][5] Como sostiene Jorge Rojas Hernandez en La pobreza como depredación humana condicionada Revista ATENEA-478. Universidad de Concepción-Chile.1999.Pag. 159